Estilolibre.png

NATURALEZA

Hoces del Río Piedra

hoces2.jpg

Recorrer el serpenteante paraíso fluvial del río Piedra, labrado entre farallones de piedra caliza, es adentrarse en el corazón de la naturaleza más agreste de la Comarca Campo de Daroca.

Las impresionantes Hoces del río Piedra, situadas entre Aldehuela de Liestos y Torralba de los Frailes, son famosas por sus cortados verticales, aunque poseen muchos otros tesoros naturales de gran valor. Dos son los principales activos naturales de este singular entorno: por un lado, las numerosas especies vegetales y de flora que albergan las hoces, donde se combinan especies de diferentes hábitats, y por otro, la rica variedad de diferentes especies de aves que viven entre los cortados rocosos y el bosque fluvial.

En lo que vegetación se refiere, el fondo del cañón alberga una variadísima vegetación de ribera en la que predominan arces, fresnos, álamos y sauces, así como un matorral compuesto por arbustos caducifolios como un matorral compuesto por arbustos caducifolios como el guillomo o la madreselva. A nivel de fauna, será fácil poder observar carboneros, herrerillos, pájaros carpinteros, o cucos y oropéndolas en verano. Todo espectáculo de vida.

Por otro lado, entre los grandes farallones y cantiles de roca encontramos flora rupícola perfectamente adaptada al terreno, como la sabina negra, el té de roca, hiedras o los zapatitos de la Virgen, colgados en los impresionantes desplomes rocosos. Estas grandes paredes son el lugar idóneo para observar toda la fuana alada que vive en ellas, desde rapaces diurnas como el buitre leonado, el alimoche y el halcón peregrino, a las nocturnas, donde destaca el Búho real, la rapaz nocturna más grande de Europa.

Para recorrer y conocer mejor todo este entorno existen varias rutas circulares que parten desde Aldehuela y desde Torralba, dando acceso a los dos miradores principales que dejarán al visitante boquiabierto: el mirador del Reconquillo y el mirador de la Hoces, a los cuales se llega a través del sendero turístico GR-24. Y aunque cualquier época del año es buena para conocer este entorno, la panorámica es especialmente mágica en otoño, cuando los tonos rojizos y pardos del bosque fluvial engalanan el serpenteante curso del río Piedra, siempre protegido por sus grandes y verticales cortados. Un auténtico paraíso para los amantes del senderismo.

Además, el senderismo o la observación de aves no es la única actividad con la que podremos disfrutar en éste lugar: en su acceso a través de Torralba de los Frailes, los amantes de la escalada deportiva podrán disfrutar de unas 100 vías repartidas en 8 sectores, destacando el gran número de vías de dificultad media-baja, lo que hace que la zona sea un lugar ideal para la escalada deportiva más centrada en el ocio y aprendizaje deportivo.

Descubre las diferentes rutas alrededor de las Hoces en:

Descubre toda la información sobre los puntos de observación: